lunes, 14 de marzo de 2011

el arbol que dio sin reserva

( leyenda coreana-)

Un Manzano.. un día desconocido, un jovencito, que iba a verlo todos los días. El niño juntaba todas las hojas, que caían de su amigo, hacia una corona y jugaba a ser rey del bosque.

Subía al árbol, se columpiaba en sus ramas, comía sus frutos- Ambos jugaban al escondite y cuando el chiquillo se cansaba, se dormía a la sombra. Los dos se querían mucho y eran muy felices, pero transcurrió el tiempo (años-) y el amigo creció. El árbol empezó a quedarse solo.

Pasando ya muchos años el joven fue a ver al manzano.y este le dijo: Hombre subete en mis ramas, come mis manzanas y descansa en mi sombra. Estoy demaciado grande para ponerme a jugar, le contesto el hombre.

Quiero comprar cosas, tener dinero. ¿Puedes tu dármelo?.... Es una pena, pero no tengo dinero.. se lamento el árbol..Tengo hojas y manzanas, cojelas y venderlas, en la ciudad.

El hombre cogió las manzanas, el amigo se puso feliz. Paso luego mucho tiempo, y el árbol volvió a su tristeza, porque no veía a su amigo, antiguo compañero de juegos, hasta que un día, este volvió y el árbol vibro de alegría- Hombre sube te y columpia te en mis ramas; seremos otras vez felices.. le dijo entusiasmado.

Estoy para trepar, le dijo el visitante. Quiero tener una mujer, que me acoja, cuando llegue de trabajar, quiero tener hijos, pero para eso necesito una casa. ¿Puedes darme una casa? NO TENGO NINGUNA CASA, le aseguro el manzano.. el bosque es mi hogar, pero tu puedes cortar mis ramas y con ellas construir una casa; entonces seras feliz.

El hombre corto las ramas y construyo la casa. El árbol volvía a sentirse feliz, pero de nuevo, tardaron muchos años en verse. Cuando el esporádico visitante apareció, revertido en un gran hombre, el amigo se puso contento, que apenas podía hablar-

Ven hombre..murmuro--ven para que juegues. yo soy mayor y estoy muy triste, para jugar. Necesito un bote, para que me traiga aquí. ¿Puedes darme un bote? Corta mi tronco y dentro de el haz tu bote. Entonces podrás navegar y seras feliz. ..afirmo el árbol..

El hombre lo corto e hizo el bote y fue feliz..... pero no del todo. Después de tanto tiempo, volvió otra vez a visitar al manzano y este le dijo: Lo siento pero no tengo nada mas que darte. Ya no tengo ni manzanas,ni ramas..... No te preocupes lo tranquilizo el anciano... mis dientes, son demaciado débiles, para las manzanas y soy demaciado viejo para columpiar me.

Quisiera darte algo.. se lamento el amigo..pero no tengo nada mas, solo soy un leñoso tronco- ¡es una pena!...Ahora no necesito mucho mas, solo un sitio tranquilo y silencioso, estoy cansado...Bien..respondio el árbol....En seguida se estiro, cuanto pudo y dijo: Un viejo tronco, es bueno, para sentarse a descansar..¡ Ven acomoda te! EL ANCIANO SE SENTÓ Y EL ÁRBOL FUE FELIZ.

No hay comentarios:

Publicar un comentario